.

.
MAYO 2017



domingo, 29 de junio de 2014

Muñeca diabólica




En el ajetreo desfigurado que me avasalla
tu boca marca el ritmo de un galope perfecto
no por ello
te ajenas a la jauría, muñeca diabólica,
no habrá fulgor negro que me alumbre
el camino sombrío a tu espeso regazo esta vez.

Me tienta el cobijo tibio del sexo 
(a este consuelo endeble y autista)
con su delirio dulce, salvaje, regulable
hacia el vergel que alimenta en el después
que es el ahora el siempre el otra vez.

Pero los rumores del aparente y la melancolía
no me tentarán con sus perfumes nuevamente:
he descifrado el significado del acto,
ya domino su desenlace;
aunque solitaria y errática, mi huida es mía
y es firme esta vez.


(de "Arrebatos del Epígrafo". En la imagen: Iles)